A pesar de que la ciudad de Mérida no siguió la reglas de urbanización maya después de su “fundación” debido a la implantación del Trazado en Diámero –un experimento urbano de Carlos V, la ciudad ha experimentado en los últimos quince años un crecimiento no previsto. Como punto de intersección en una red especializada de puertos, industrias, ranchos, sitios arqueológicos, centros ceremoniales y atracciones turísticas, Mérida sufre de problemas urbanos tales como el congestionamiento de autos, degradación del medio ambiente y daños ecológicos, igual que una ciudad industrializada. Sin embargo, esto no se debe a la cantidad de industrias, sino al planeamiento urbano del centro de la ciudad, ya que nunca se pudo prever que "la ciudad blanca" creciera de esa manera. El turismo y las maquiladoras son las industrias más fuertes en el estado. El racismo afecta directamente a los indígenas, los descendientes asiáticos y árabes que viven en la región, a pesar de que éstos constituyen la mayor fuerza laboral.


